6 de noviembre de 2011

Curiosidades: Perro encarcelado

En 1924, un perro llamado Pep, también conocido como “el perro mata-gatos” (the cat-murdering dog), fue sentenciado a cadena perpetua en esta cárcel por el gobernador de Pensilvania, estado en el que está Filadelfia. El perro había acabado con un gato, pero se equivocó de gato, podríamos decir. El minino era la mascota de la mujer del gobernador Gifford Pinchot y ello lo llevó a la trena. Pep cumplió condena y hasta tenía su ficha, con sus fotos y, supongo, su huella.
También hay otra explicación para la historia del perro prisionero que alega que el gobernador regaló su perro a la prisión para que animara a los presos.

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